Miércoles 11/01/2012. Inauguramos un nuevo mes en la página del blog, otro nuevo once, y va el tercero. Hoy vuelvo de Chiloé camino a Puerto Montt. Debería haber entregado el auto alquilado, pero se me pasó la hora y lo tendré un día más. Improviso sobre la marcha una breve visita a Puerto Varas, entro en la población y en me dirijo a la costalera (carretera y paseo que bordean la costa), como debe hacerse en todas las poblaciones costeras del sur de Chile, donde se encuentra la mayor actividad. Aparco el coche y, con el estómago gritándome me siento en la primera terraza que veo con la intención de calmarlo de inmediato. Como de costumbre en estos días, miro los precios y me decido a tomar una pizza napolitana, lo más asequible. Cuando termino de devorarla, observo que Fer atraviesa la calle. ¡Fer! ¡Fer! le grito. Nos damos un abrazo. Me cuenta que junto con Nico, Ellie y Sofie han estado recorriendo como yo la isla de Chiloe y que están alojados en un hostel, me da el nombre del lugar y se despide porque tiene que tomar un billete para dirigirse a Bariloche. Al rato aparece Sofie que también estaba paseando por el lugar. Nos saludamos con efusión y quedamos en vernos.
Me dirijo al hostel y me dicen que disponen de alojamiento, habitación individual con baño compartido. Una mucha hindú que trabajaba en la recepción del hostel procede a registrarme y me dice que puedo dejar el coche en el patio. Se ofrece a llevar mis maletas y mientras yo descargo y ordeno las cosas del coche se mete en el hostel. Yo entro con mi mochila y me llama desde un tercer piso al que se accede por unas estrechas y empinadas escaleras, me quedo perplejo al observar que en un santiamén ha llevado mis maletas hasta el palomar en donde se encuentra mi habitación individual. Después observo con horror que para evacuar mi vejiga, casi todas las noches me tengo que levantar para este menester, tengo que hacer un descenso y posteriormente una escalada.
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Volcán Osorno y lago Llanquihue |
En el hostel hay buen ambiente, los muchachos están preparando, más bien las muchachas, Ellie y Sofie, una excelente cena mejicana, Nico se encarga de las bebidas y Fer de fregar. Una larga sobremesa con improvisados cánticos acompañados de algo parecido a una guitarra a la que le falta una cuerda, tiene la tapa rajada y el mastil partido y claveteado y para colmo pintada al agua con un verde mate.
El reencuentro suena a despedida, un hasta la vista anuncia que los viajeros no pierden la esperanza de volver a verse en el camino, más adelante quizá, es el destino quien decidirá.
No hay reportaje fotográfico
Jueves 12/01/2012. Llegada a puerto Montt de nuevo me vuelvo a alojar en el mismo hotel que la semana anterior: Hotel Torremolinos. Devuelvo el auto y me pongo a trabajar corrigiendo trabajos de la UNED. Me veo dedicando dos días completos a esta tarea.
No hay nada interesante que reseñar. Salvo un video mál grabado en una céntrica calle a unos artistas callejeros que interpretan música andina.
Viernes 13/01/2012. Continúo con el arduo trabajo. La pausa se está prolongando y no llevo al día los comentarios del blog. De todos modos, piensa el viajero que no conviene perder la calma y que el viernes debería poner rumbo un poco más al norte. Elige Valdivia al azar, sin tener la menor idea de lo que allí pueda encontrar. En internet reserva un billete en uno de los obligados descansos de la lectura de los trabajos que está corrigiendo. ¡Al fin concluye su tarea¡ trata de poner orden en los correos eliminando un montón.
Ya es sábado, las dos de la madrugada, el bus sale a las once de la mañana. Agotado se acuesta.
No hay reportaje
Sábado 14/01/2012. El viajero se percata de que se olvidó de felicitar a su sobrino Arkaitz y su cuñada Paz. Les envia un mensaje. El bus le traslada hasta Valdivia deja su equipaje en la custodia de la terminal. Se pasea por el centro, la ciudad no le dice nada. Se aloja en un hotelito próximo a la terminal de buses y raudo se presta a contunuar hasta Villarrica.
Domingo 15/01/2012. Llego a Villarrica esperanzado, dejo el equipaje en en la custodia de la terminal, he aprendido la estrategia. Consigo un hotel familiar que me ofrece buenas vibraciones, Lago de Villarrica, el dueño y gerente, Germán Sansana, me dice que ha sido profesor, me recibe con los brazos abierto. Se ofrece a informarme a través de un amigo suyo sobre una jornada de pesca. Por casualidad, cuando muy amable me traslada con su auto a recoger el equipaje nos encontramos con su amigo pescador y me recomiendan una familia de boteros, la familia Cea, quedamos para una flotada por el río Tolten, que recibe las aguas del Lago Villarrica, a las ocho de la mañana del día siguiente.
La cosa se pone bien.
Organizado el asunto me voy a comer a un restaurante bar: La Picá de Nike, que me recomienda Germán. El sitio cumple con las tres bes: bueno, bonito y barato. Terminado su plato, observa que unos clientes que estaban sentados a su lado toman una comida típica chilena una especie de puré de maíz parecido a la sopa paraguaya pero envueelto en la hoja cocida. Les pregunta que es lo que comen y por el acento le identifican como español. Inmediatamente le invitan a compartir su mesa. Les dice que ya ha terminado de comer pero le insisten y le invitan a compartir una cerveza.
Tito Rubio i Casany, exjugador del Valladoliz y del Castellón que llegó a jugar contra Osasuna en el Sadar en tiempos de Echeverría, Martín, Rípodas y Clemente. Lleva muchos años en Chile, ahora junto a Kasem Araque Sandoval, un chileno de padre palestino, están desarrollando un proyecto de construcción de eliminación de barreras para facilitar el acceso de los discapacitados al lago.
Posteriormente comparten comida con el dueño de la picada y su esposa Ángelo Zavaroni y Lupe Jaqui. Les acompaño y, entre chistes, chanzas y anecdotas, se desarrolla una magnífica velada. El viajero se siente muy agradecido por la maravillosa acogida que ha tenido.
Retirada hacia el hotel para ir poniendo al día el blog y, vuelta a la picada ya de noche para cenar algo y volver a charlar con Ángelo, Lupe y sus dos de sus hijos. Un encanto de Familia.
Lunes 16/01/2012. Voy a pescar, Marcelo un experto botero de 34 años de edad me lleva río abajo el rio Tolten tiene unas aguas cristalinas que permiten ver con toda nitidez el fondo aunque las pozadas tengan profundidades de varios metros. Las truchas no están activas para tomar mis moscas, lanzo a diestro y siniestro, cambio de líneas y moscas pero la cosa no funciona, otro día gafado, pero no importa, el paseo ha sido fantástico.
Marcelo me dice que las truchas se ponen a mosca al atardecer, así que mañana o pasado volveré a intentarlo, el río merece la pena.
A la tarde me dedico a poner al día el blog y a dar un breve paseo por la ciudad. Mañana será otro día.
Martes 17/01/2012. Increible. ¡Qué coincidencia! Cuando volvía camino al hotel, en la Picá de Nike, me encuentro sentados en la misma mesa a Tito, Kasem, Ángelo, Lupe y su hija Nico acompañada de un muchacho. Me lo prensentan y me dicen que conocía la ciudad de Pamplona. Inmediatamente le digo, estuviste haciendo tus prácticas en el Colegio San Jorge, yo soy Luis el orientador e inmediatamente me reconoce. Los presenten se sorprenden de la curiosa coincidencia. Javier Nahuelcheo, estuvo en el año 2009, lo recuerdo perfectamente, un muchacho muy entregado, y que se hizo querer por los niños que le hicieron un homenaje de despedida. La vida tiene curiosas coincidencias.
Por la tarde he disfrutado de unas horas de pesca, solo he agarrado truchas pequeñas pero he visto decenas de ellas saltando al atardecer. Un auténtico concierto de subidas atacando a una nube de tricópteros. Una gozada.
Miércoles 18/01/2012. He alquilado otro auto para desplazarme por los alrededores del Lago Villarrica. Lo primero ha sido visitar Pucón, un lugar lleno de turistas nacionales y extranjeros, muy mono y bien urbanizado, pero no es lo que el viajero anda buscando.
Así que me largo de la población en cuanto repongo fuerzas con un humilde almuerzo. Tomo la ruta de Caburgua para localizar el río Trancura. Demasiado caudaloso para mi gusto y sigo adelante y localizo un afluente que reune las condciones idóneas para pescar desde dentro del río, el rio Pilacura (o algo así). Ansioso preparo mis moscas, me pongo el equipo y bajo al cauce desde el puente. Unas subidas anuncian una buena picada. Lanzo y casi de inmediato atrapo un alevín que no llega a los 10 cm. Le digo que llame a su abuelita. Vuelvo a lanzar y lanzar y otro alevín. Continúo y dale, otro eneano de mierda. Así hasta veinte o venticinco, ya he perdido la cuenta. Ninguna de mis capturas supera los 17 o 18 cm.
Bueno, el rio era bonito, me conformo. Me han picado muchas, me justifico. Pero, ¿y dónde están los salmones y las enormes fario que me han dicho que capturan aquí?.
Cansado y aburrido me largo de allí.
Mejor me dedico a pasear. Estoy gafado con el tema de la pesca.
Jueves 19/01/2012. Me dirijo a visitar el volcán Villarrica a pocos kilómetros de Pucón. Me adentro en el parque nacional y despues de ocho kilómetros de pista de ripio alcanzo a llegar a la estación de esquí. Desde aquí se divisa en su inmensidad el monstruo durmiente que permanece activo lenzando fumarolas desde su crater. Cubierto de nieve en su cima parece advertir en derredor que en cualquier instante la furia contenida puede aflorar.
Por la tarde me voy a ver Curarrehue. La última población chilena, puerta de acceso a Argentina en dirección a Junín de los Andes, en donde el pescador tuvo su día de gloria en el rio Chimehuin.

El baño ha sido reparador y el viajero vuelve a Villarrica relajado.
Reportaje fotográfico
Viernes 20/01/2012. Después del desayuno, Germán me pasa una tarjeta de un guía de pesca a mosca. Da gusto encontrar tan buenas atenciones en este hotelito me encuentro como en mi casa, muy limpio, tranquilo, céntrico, trato familiar y económico. Ha sido un acierto dar con este Hotel Lago de Villarrica.
Me he dado un paseo por Temuco. Una ciudad muy comercial, capital de la región. Mucho ambiente.
Otro intento de pesca infructuoso en el rio Toltén. Truchas chicas.
Sábado 21/01/2012. Hoy voy de recorrido por la región de los siete lagos. Primero el lago Colafquen que baña a la ciudad de Lican Ray, que en mapuche significa "flor de piedra". Cuenta la leyenda que la princesa mapuche Lican Ray hija del Cacique Carilef, se enamoró de un soldado español provocando la ira y los celos del pueblo mapuche. La pareja huyó hacia una de las islas y de alli a otras huyendo de los perseguidores, pero nunca fueron atrapados.
Lican Ray es un balneario joven, la población fue registrada em 1944.
Después el viajero se ha trasladado a Panguipulli, esta villa, de más de 30.000 habitantes, recibe el nombre del lago que la baña. Tras un almuerzo reparador ha tomado dirección a la frontera argentina quedando prendado por la sucesión de lagos que bordean la ruta.
Tenía intención de visitar una de las tantas termas que hay en el lugar, pero se lo piensa mejor, hoy es sábado y no le agrada demasido estar rodeado de familias de turistas nacionales domingueras.
Una parada al pie del volcán Choshuenco y un vistazo al precioso rio Enco, sin animarse a lanzar sus moscas al cauce.
Vuelta a Villarica pasando por Coñaripe. La carretera olvida el asfalto y debe atravesar un camino infernal de ripio en mal estado y, tras recoger a dos paisanos que iban caminando, observa que ha pinchado, con la ayuda de los pasajeros consigue cambiar la rueda que ofrece tremenda resistencia.
Para en Coñaripe, situada al borde oeste del lago Calafquen, el tiempo justo para dejar a los pasajeros y retorna raudo a Villarrica para tomar un billete hacia el norte. En la terminal se decide sin pensarlo, como por impulso, desplazarse a Santiago, no lleva el mapa y no localiza en el tablero otras poblaciones que le suenen. Total y absoluta improvisación, el lema del viaje.
Última cena en la Picá de Nico. Se despide de Ángelo y queda en ver a los demás al día siguiente para la despedida definitiva.
Domingo 22/01/2012. Me despido de Germán y abandono el hotel Lago de Villarrica dejo la maleta en la custodia de la terminal de bus y me decido a dar un paseo turístico por la ciudad. Tomo una catamarán para pasear por el lago, las nubes cubren el volcán y no se divisa su nevada cima. Posteriormente me doy una vuelta por la costanera y me encuentro con Tito Rubio i Casany que estaba en la obra que están haciendo para facilitar el baño de los discapacitados.
Después de un baño reparador en el lago, acompaño a Tito a su apartamento y me enseña sus proyectos y la silla anfibio. Un tema muy interesante.
Vamos a la Picá de Nico a cenar algo y a hacer tiempo hasta que parta mi autobús a Santiago.
Lunes 23/01/2012. En viaje en bus ha sido cómodo y he conseguido dormir en el asiento cama. Llego a Santiago y me dirijo al hotel la habitación no está mal, pero da a una calle en obras y se escucha el trepidar de las máquinas sobre el asfalto.
A pesar del cansancio del viaje me decido a dar un paseo por el centro de la ciudad. Me ha dado muy buenas vibraciones, gente amable, que recibe con gusto a los españoles y guían al viajero.
Dos preguntas reincidentes: de que parte de España es Ud y qué es lo que más le ha gustado de Chile.
Al viajero le agobian las grandes ciudades, pero en esta ocasión se ha sentido muy cómodo. De todos modos se ha tenido que retirar pronto agotado por la caminata.
¡Ah, el metro es una maravilla! Mañana volverá a la carga.
Reportaje del día
Paseando por las calles, parecen surgir de sus más bellos rincones las melodías inolvidables de Violeta Parra, la fabulosa artista chilena, que en su día no se vio reconida y ahora ha sido recuperada por el pueblo. ¡Ah!, Volver a los 17 y Gracias a la vida, ¡qué sentimiento!.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
La Canción Desesperada (Pablo Neruda)
Martes 24/01/2012. El viajero sigue en Santiago, aunque siempre ha afirmado que las grandes ciudades le agobian, en este ocasión se siente atrapado por sus encantos.
No sabría explicarlo pero hay algo que le seduce y le impele a permanecer más tiempo en ella.
Los recuerdos de juventud le atrapan. Aquel año de 1973 en el que el general traidor derrocó a Salvador Allende, el desánimo de la juventud que vió morir sus sueños revolucionarios, el exilio de los de los intelectuales y artistas, la muerte de Victor Jara, la música de Quilapayun e Inti illimani, los poemas de Pablo Neruda.

Así pos, el viajero, güen, se ha puesto nostálgico. Es un güeón, pos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
La Canción Desesperada (Pablo Neruda)
Miércoles 25/01/2012. El viajero sigue en Santiago, soportando estóicamente el calor reinante. El día ha estado centrado en una visita a la tía de Miguel, Dolores Bergasa, la madre franciscana de María que tantos años lleva desarrollano su labor misionera por estas benditas tierras. A pesar de su constante lucha contra la enfermedad, y sus más de ochenta años, lleva la sonrisa impresa en un afable rostro e irradia paz en derredor. ¡Animo Dolores!, sigue adelante y ten presente en tus oraciones a este loco viajero. Espero que a mi vuelta podamos vernos en Pamplona. Rezaré por ello.
Todavía el viajero no se ha decantado sobre si visitar la Serena, en su próxima etapa, o desplazarse a Mendoza para continuar recorrido hacia el norte de Argentina. Así que, se desplaza a la Estación Central para recabar información de sus posibles destinos.
Al salir por una de las puertas, agobiado por el calor y el constante fluir de la gente moviéndose atropelladamente, observa una enorme cantidad de plaquitas pegadas en uno de los muros de la estación, sobre unas diminutas capillitas a ras del suelo, en las que una señora está haciendo limpieza de los restos de velas.
Había observado en su periplo por Argentina y,
más adelante, en Chile, una serie de pequeñas capillitas en lugares estratégicos de la carretera. No sintió especial curiosidad y se limitó a
interpretar que se trataba de homenajes realizados a personas
accidentadas, tal como en ocasiones se observa en otros lugares. Pero, en esta ocasión, la teoría carecía de sentido, ¡demasiados accidentados en un mismo lugar!.
Así que, con cierta prevención por ofender con su ignorancia, pregunta a la señora qué significaba aquello. La señora, de forma muy escueta, le informa que se trataba del culto a Romualdito que había sido asesinado en el lugar en 1930. Aunque la respuesta no satisface la curiosidad del viajero, se limita a confirmar si ella era la persona encargada de la limpieza, recibiendo a cambio un simple sí como respuesta.
Con el pensamiento puesto en este curioso culto popular a un personaje asesinado, y con la sensación de que se trataba de un culto animista, resuelve consultar a la nube y encontró la siguiente información: Romualdito es una "animita" que, desde los años 1930, se encuentra ubicada en la calle San Borja, a un costado de la Estación Central de Ferrocarriles, en Santiago de Chile.

Por la tarde una breve visita a Providencia, para completar la colección de edificios modernos, que con sus enormes cristaleras "reflejan" la prosperidad de la capital chilena.

Desde el primer momento el viajero ha sido recibido con la amabilidad característica chilena y le han integrado con toda naturalidad dentro de la familia.
Santa María es una pequeña población próxima a la localidad de Los Andes y San Felipe y a una distancia prudencial de Viña del Mar y Valparaíso.
El viajero tiene el propósito de descansar acá y desplazarse por los alrededores.

El lugar no fue de su agrado, muy caro y los lugares de pesca son estanques artificiales en los que las truchas, procedentes del río que han desviado, están presas. Ciertamente tuvo muchas picadas, la mayoría truchas pequeñas y alguna grandecita.
Como olvidó su cámara no hay reportaje fotográfico.


Por otro lado, el viajero lleva días preguntándose por qué llaman a este océano Pacífico. No sabe si es pura casualidad, pero siempre lo ha visto enojado lanzando sus aguas contra la costa.


Martes 31/01/2012. La flojera se ha apoderado del viajero. Se encuentra muy a gusto en el hostal y se ha dedicado a actualizar el blog, leer, darse un chapuzón en la pileta y a hacer una presentación fotográfica del hostal rural.
Mañana tiene previsto volver a Santiago a devolver el auto y emprender camino hacia la Serena, más al norte, le han dicho que merece una visita.
Por la noche una cena de despedida en donde el viajero ha puesto a prueba sus dotes culinarias improvisando un arroz caldoso de marisco. Los comensales han alabado el plato, pero lo cierto es que le sobraba un punto de coción y no estaba tan caldoso como él pretendía.
Otra larga sobremesa y despedida nostálgica: ¡Adiós! Ivan, Carmen, Jimena, Cristobal, Carlitos y resto de familia ausente, mis repetos a la abuela y a Victor y Bárbara un fuerte abrazo de mi parte ¡Chao! ¡Ciao! ¡Ojala que volvamos a vernos! Mantendremos el contacto.
Sin reportaje
Miércoles 1/02/2012. Salida hacia Santiago por intuición y sin mapa ni indicaciones
precisas, por pura chiripa, encuentra la calle donde debe dejar el auto. La
cosa promete.
Con los dos
maletones y después de caminar siete cuadras hasta la boca del metro, se dirige
a la Estación Central. Llega agotado y desfallecido. Deposita los bultos en la
custodia. Consulta por varias compañías sobre el viaje a la Serena. Nada.
Estamos en temporada alta caballero y hasta mañana todos los buses están
ocupados.
¡Pucha!. ¡Con lo
bien que habían comenzado las cosas! Se lo piensa mientras consulta otros
destinos. Cambia de opinión y se decide por volver a Argentina (Mendoza).
Justifica su decisión diciéndose a sí mismo que, seguramente, la Serena será un
lugar precioso pero que estará llena de hueones playeros pelotudos de
mierda y que a él no le va ese rollo dominguero.
Decidido sale de
la estación para tomar algo que guarda en la mochila. Repuestas las fuerzas
toma un billete para Mendoza. El bus tiene prevista la salida a la 22:30,
caballero, ¿está conforme?. El viajero asiente y cuando le da el billete, el
hueon le comunica que el bus sale de otra estación a cuatro cuadras. ¡Será
cretino! piensa para sus adentros.
Antes de iniciar
su nuevo peregrinaje con las maletas sorteando una multitud de personas, busca
el modo de conectarse a internet para reservar un hospedaje en Mendoza. ¡Nada!
ni un jodido lugar que ofrezca WiFi en la estación.
Se resigna a ir a
la aventura, otras veces lo ha hecho y le ha salido bien. Trajina los maletones
por entre la muralla de vendedores manta, hueones
parados en medio de la acera sin el menor atisbo de apartarse para
facilitar el tránsito. En suma tiene que desplazarse a través de los típicos
obstáculos originados por el deficiente embaldosado y la gran cantidad de giles que circundan a esta hora por los
alrededores. Aunque de cuando en vez alguna persona con cabeza le facilita el
paso diciendo ¡dejen pasar al caballero!, naturalmente solicitando una monedita
con la mirada y extendiendo su mano.
Llega al fin. Y en
el andén la cosa se complica de manera insospechada. Una auténtica batalla de
maletas carritos, curiosos, parejas pololeando y despidiéndose, niños enredados
entre las piernas arrastrados por la mano nerviosa de sus papis. Una auténtica
joda catastrófica.
Casi agotadas la
fuerzas y muerta la paciencia, se coloca enfrente del anden 45. Los hueones te dicen que el bus estaciona
entre el 40 y el 49, como si el viajero estuviera apostando a un juego de azar.
Justamente en
frente el bus azul de Andesmar con el letrero invertido indica su destino a
Mendoza. El viajero consulta al conductor y este le responde que el de las
10:30 llegará más adelante.
Como puede ver
caballero este es el de las 10:15, le aclara señalando el cartel luminoso del
bus.
El caos en la
estación es enorme, una inmensa fila de vehículos lucha por acceder, mientras
otros con inusitadas y certeras maniobras tratan de salir. Unos tipos señalan
con gestos las maniobras y otros animan con sus megáfonos portátiles a acelerar
las maniobras.
El gentío impide
ver los andenes y el viajero solicita a personas de su alrededor que vigilen su
equipaje y se mueve por todos los andenes buscando su bus.
Son las 11:30, el
mosqueo aumenta, se va a la taquilla de la empresa dejando las maletas al
cuidado de una amable señora.
¡Jodeeeeerrrr! Los hueones hijos de puta se han
largao.¡Pa que cojones le han pedido el celular hueones de mierda!.
Un inspector le
dice que no sabe si ha salido el bus de las 10:30 a Mendoza. Los dos tipos del
megáfono le dicen que ellos sólo se encargan de sus respectivas compañías y que
la Andesmar suele hacer pelotudeces como ésta.
Llama a los
teléfonos que figuran en la taquilla. La compañía telefónica le informa que
esos números no existen.
Otro tipo
indignado se acerca a mí preguntándome si también tenía billete para Mendoza a
las 10:30. El tiempo pasa, nadie más pregunta por el bus. O no ha llegado o, lo
más probable es que se haya largado sin nosotros.
Pasan treinta
minutos de la medianoche, solamente quedamos dos personas en los andenes.
Tiene que volver a
dejar las maletas en custodia y salir de la estación, en los aledaños grupos de
mendigos y tipos mal encarados observan al viajero y le piden una moneda. De
uno en uno va repartiendo moneditas para calmar sus ánimos.
Al frente un hotel
con buena pinta. Solicita habitación y, a pesar del alto precio, decide
alojarse en él. Consulta por alguna comisaría para hacer una denuncia, le
indican que en la esquina suele haber un retén policial. Se va hacia allí. Una
señora al cargo de un puesto de bebidas le dice que hoy los carabineros no han
aparecido.
Vuelve al hotel,
descubre que su habitación no está hecha, vuelta a la recepción. Disculpas.
Nueva habitación. El WiFi no reconoce la clave. Vuelta a bajar a recepción. Le
dan varias posibles claves y una de ellas le facilita el acceso. Consigue
reservar un hotel económico en pleno centro de Mendoza. Se acuesta agotado.
Como es lógico hoy
tampoco hay reportaje.
Jueves 2/02/2012. Aunque ha dormido pocas horas, el viajero se levanta preocupado y desyuna rápido. Se dirige a las oficinas y un chulito estúpido le hueonea hasta los entresijos de la entrepierna afirmando que el autobús salío antes de las ventitrés horas. Pide el libro de reclamaciones y le traen uno que tiene pinta de no estar debidamente registrado. No obstante, el viajero, haciendo acopio de una infinita paciencia anota en él la queja, relatando lo sucedido. Como no recibe satisfación alguna de la demanda solicita la intervención de los inspectores de la estación. El jefe le escucha y le acompaña a las oficinas.
La única satisfación que recibe es, como si fuera un gran favor, anotar en el billete que puede ocupar un asinto en la parte final del bus. Como son lentejas, el viajero se ve forzado a aceptar. El bus que le va a llevar es amarillo y se autodenomina "El rápido". Descubre que es de la misma compañía y que probablemente lo que ocurrío es que fue uno de esos buses el que debía haber tomado. Reconoce al otro pasajero y le confirma que así se lo habían explicado a él. Pero ¿cómo puñetas podía adivinar uno tal cosa?.
Bueno, se dice así mismo, al menos así tengo una anecdota que contar. Muchos viajeros se enteran de lo sucedido. Algunos, molestos porque les habían cambiado de hora y de bus, por otro de menor categoría, se dirigen al viajero para interesarse por lo ocurido. Éste tomándose la cosa con humor y entre risas les advierte que con la racha que lleva, seguro que las cosas pueden seguir torciéndose.
Así ocurre. Al llegar a la aduana argentina, se produce un enorme colapso por la caída del sistema informático mezclada con la ineptitud de los funcionarios escribiendo a dos dedos sobre su mugriento teclado. Nos tienen retenidos nada menos que tres horas y entre bromas, los más resignados, le dicen que es posible que tenga razón y que su mala fortuna puede ser la causante del desastre.
La visión del paisaje que se percibe en la parte argentina tiene hipnoizado al viajero, pero los cristales están sucios y con la claridad se refleja el interior y no hay forma de sacar una foto decente.
El bus llega a Mendoza sin más incidentes reseñables. El viajero se acomoda en el hotel y come algo. En todo el viaje, solo ha tomado un sanwich seco de jamón y queso y un vasito de refresco.
Continuamos sin reportaje

Mendoza es una ciudad eminentemente comercial y el centro se observa un constante ir y venir de las gentes que hacen gestiones y compran cosas. La región cuenta con casi dos millones de almas y son trescientosmil los que viven en la ciudad. Los alrededores están plagados de cultivos de vid. Hectareas y hectareas de terreno generalmente propiedad de grandes empresas, las cepas están emparradas y muy bien cuidadas.
Llega a Potrerillos un embalse y para a comer algo. El calor es asfixiante, tras un paseo de dos o tres horas decide volver a la ciudad para descansar en el hotel. Mañana completará el recorrido.

Durante el recorrido para un momento en el parque del Aconcagua para saludar al monstruo de los Andes que, majestuoso, levanta su cresta nevada a casi sietemil metros de altura. Un breve recorrido hasta el mirador, menos de dos kilómetros y el soroche ataca sin compasión. Sólo hay tresmil metros y el viajero los siente. Debe descansar cada pocos metros para recuperar el resuello. Llega al mirador casi exhausto y toma las fotos desde alli. 

Sigue remontando el río Mendoza cuanto más arriba más turbias se muestran sus aguas, los cerros colindantes van lavando sus caras y entregan sus restos alimentando el río.
El viajero imagina el pasisaje en invierno, con las montañas cubiertas de nieve y el agua límpida. Debería volver a contemplarlo, piensa, sueña.
La ruta serpenteante remonta hasta la frontera chilena sobrepasando los tresmil. La carretera se proteje con túneles cubiertos artificialmente para evitar las avalanchas de hielo y piedras.
Recuerda la música de Atahualpa: piedra y camino y a la vuelta la tararea:
Del cerro vengo bajando, camino y piedra.
Llevo encerrada en el alma, vida, una tristeza.
Por más que la dicha busco, sigo penando
y cuando debo alejarme...
Domingo 5/02/2012. No sabe a dónde dirigirse para pasar el día, pasear por la ciudad no le seduce. Además, debe sacar provecho del auto alquilado. Busca en internet, todos los lugares elegidos distan más de doscientos kilómetros. Pero, ¡boludo!, se increpa a sí mismo. ¿Todavía no tehas enterado de las distancias de estos lares?. No se decide por cuál será su próxima estapa. Se larga a la terminal de buses para inspirarse. Incialmente pensaba ir a Córdoba pero las ciudades grandes no le seducen demasiado. ¡Catamarca! Recuerda una canción que dice: Paisajes de Catamarca con mil distintos tonos de verde, un pueblito aquí, otro mas allla, y el camino largo que baja y se pierde.

Almuerza en la ciudad. Cae una intensa tormenta de verano. Los treintaicinco quilómetros restantes son catastróficos, la carretera llena de baches y llena de coches que circulan lentamente a los dos lados de la ruta cantidad de ofertas de turismo aventura, sobre todo rafting. El río Atuel baja tomado y a gran velocidad, le indican que hay truchas pero que ahora no es el tiempo adecuado, el río no reune condiciones.

Los accesos al río están privatizados por campings, cabañas, etc. En todos cobran por entrar. Sube al lago artificial y hace una ruta por la represa para sacar unas fotos.
El sitio está plagado de veraneantes y domingueros y se siente agobiado de la cantidad de gente que se le acerca para ofrecerle servicios de turismo aventura. Una pena, un lindo lugar sobrexplotado.
Después de un breve paseo, procupado por el auto mal aparcado, como casi todos, se vuelve a Mendoza sin mas dilación. A la salida toma a dos jóvenes estudiantes autoestopistas que se sienten muy agradecidos por el gesto del viajero, los deja en la ciudad y se dirige a Mendoza. Tráfico muy fluido y retenciones en las proximidades de Mendoza. ¡Claro! ¡Domigo a la tarde! ¡Quinientos kilómetros para pasar no más de tres horas en el lugar!.



El martes llega a Catamarca, día infernal, más de 40 grados y, la fortuna le persigue, un corte de fluido en todo el centro, justamente cuando estaba hablando con su amor de primavera se corta la llamada.
El recepcionista del hotel, Arturo, una persona encantadora, atiende al viajero con suma amabilidad y le da unas indicaciones muy precisas sobre los lugares de interés. El viajero sigue las indicaciones de Arturo: visita a la gruta de la Virgen del Valle, dique Jumeal, Las Juntas y el Rodeo. El Rodeo le recibe con unos cinco grados menos, sigue haciendo un calor insufrible.
Un paseo por el lugar, almuerzo y alguna foto. Vuelta a San Fernando de Catamarca.

Vuelve pronto al hotel a descansar, el viento y la lluvia no facilitan el paseo.
Avanzada la tarde decide viajar a Tucumán y reserva un hotel económico para el día siguiente.
Jueves 09/02/2012. El viajero esté consternado. Piensa que el estuvo en ese mismo lugar sacando fotos sin ningún temor. Escucha la noticia y ve los noticieros de la tele. Un fotógrafo francés muere apuñalado en pleno centro de Buenos Aires y a pleno día, con abundante gente que pasaba por la plaza.
Le ha entrado el acojono y hoy no se ha atrevido a salir con la cámara por Tucumán y se ha perdido unas presiosas fotos.
Mañana consultará tranquilamente sobre la seguridad de esta ciudad. Hay un magnífico ambiente.
Ayer comenzó a sentir dificultades al tragar, primero en la faringe y despues en el esófago, ha decidido hacer uso del seguro de viaje trasladándose a un hospital privado de la ciudad. Parece que no es nada importante, una infección que ha seguido al catarrazo que se agarró con el aire acondicionado del bus de lujo. Las placas no revelan nada importante. No obstante mañana le van ha hacer una endoscopia para afinar el diagnóstico. El trato ha sido excelente.
No ha habido tiempo de hacer fotos.

- No hay nada anormal, puede estar tranquilo - le indica el doctor-.
El viajero siente un gran alivio, se va agradecido y un tanto aturdido. Al salir del hospital, tras pasarsele el efecto del anestésico, se premia con un buen desayuno. Se alegra de no tener que interrupir su viaje, se siente libre y animado.

Se desplaza al hotel, escribe su crónica diaria y, una vez terminada, ya de noche, marcha a fotografiar los edificios emblemáticos iluminados. Mañana se ira a dar un paseo por el norte.
Luis No pescas ni una trucha !!!!!!!!!!!1
ResponderEliminarMe gustan mucho las fotos y los videos, pero creo que me gusta más la música que les pones. No se como lo haces, pero me parecen unas músicas fantásticas. Sigue mandando crónicas, me lo paso muy bien aunque me da mucha envidia. Un abrazo Javier
ResponderEliminarUY!!!YA ME PARECÍA A MI QUE TODO IBA SALIENDO MEDIO BIEN...LLEGO LA MALA RACHA EH PAPI? BUENO...TODO ESTA BIEN, CONFORMATE PORQUE AQUI EN TU CIUDAD NATAL ESTAMOS EN PROCESO DE CONGELACION, UN FRENTE FRIO FRIO CONGELA Y ARRASA A LA GENTE DE LA CALLE, NO SE VE NI UN ALMA POR LA CALLE. EL PERRITO HA SIDO TRASLADADO ACEDO PORQUE SINO...EL PERRO PUDIERA HABER SIDO CONGELADO POR LA MADRUGADA, JAJAJAJAJ. UN BESITOOOOOOOOOOO Y DISFRUTA COMO MOLA TODOOOOOOOOO, CUIDATE MUCHO Y NO TE ESTRESES CON EL BLOG, NOS HAS ACOSTUMBRADO MAL, JAJAJAJAJ,BESITOS PAPI
ResponderEliminarLuis . La despedida chilena ha sido fina. Tomate un descanso. Un abrazo
ResponderEliminarANDA, NO TE QUEJES DE VICIO DE LAS CALLES DE MENDOZA, YA LLEGARÁS A MANAGUA O A GRANADA, SI LLEGAS (ES QUE VAS MUY DESPACITO)Y ESO SI QUE SON ACERAS DESPUÉS DE LA BATALLA. dE TODAS FORMAS, ¨ANDATE CON OJO BOLUDO". UN ABRAZO JAVIER
ResponderEliminar.kmñlmñm,´,-ñ l.-,ml
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